Notas de la semana

No te quedes atrapado

Manuel Gil Antón


NOTA. Estimados probables lectores. Gracias a la generosidad de Angélica Buendía y el equipo de LAISUM, he recibido la invitación, que es un honor, de contar, con cierta periodicidad de un espacio de opinión en el Laboratorio. He retomado el título de la columna que durante más de 10 años escribí, entre 1994 y 2004: EL PEÓN DE MARFIL. No pretendo escribir desde la Torre de Marfil, en la que importa mostrar cuánto se sabe o cuán indescifrable resulta el lenguaje del autor del texto, como signo de calidad. Mis maestros en este oficio me enseñaron, desde temprano, que lo que importa es comunicarnos. El que escribe hace la mitad del trabajo, que sólo queda del todo realizado cuando con generosidad alguien le dedica unos minutos a leerlo. En esta primera oportunidad quiero hacer dos cosas: la primera es dedicarle el texto a Eduardo Ibarra: en estos meses el año de su partida, le echaba ganas a mejorar. No se pudo: lo echo de menos un buen. Y por otra parte, iniciar con la reproducción de un texto en que seguro converge la ética del fundador de LAISUM con quien esto escribe: uno no siempre logra un material que crea que dice bien lo que se comparte con otros. ¿Para qué intentar mejorarlo, o realizar otro a escasos tres días de que se cumplan 4 meses de la criminal acción contra los muchachos de Ayotzinapa? Arranco, pues, con la publicación, para otro público, de la misma indignación de hace un mes. Gracias.  

Semblanza de Ricardo Estrada

Felipe de Jesús Martínez Álvarez

Foto: Proporcionada por Margarita Fernández

Conocí a Ricardo hace casi 37 años, cuando llegó a la UAM, después de haber sido profesor en la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM. Desde que nos conocimos, hubo una empatía muy especial, que después compartimos con Germán Monroy+, y que dio a la conformación de un trio, que compartimos muchas cosas: discusiones académicas, políticas, sociales, entre otras, que nos unieron en una amistad entrañable y permanente. Nosotros tres: Ricardo, Germán y yo, escribimos varios artículos, presentamos muchas ponencias, dentro de las más memorables, aquella que Germán denominó: “La triada peligrosa”. En la primera lámina salía ese título, y en la segunda nuestros nombres, por lo que después nos decían la Triada Peligrosa, aunque también, algunas de nuestras compañeras nos decían “el Club de Tobi”. Curiosamente, Ricardo y Germán eran ingenieros civiles, del Tec. de Monterrey y de la UNAM respectivamente, y yo licenciado en administración de la UNAM; digo curiosamente, porque ellos eran de las ciencias duras, y yo de las blandas, pero formamos un equipo de trabajo muy estrecho, y una amistad entrañable y sólida que confrontaba ideas, no siempre compartidas, pero que su discusión fortalecía el afecto. Ricardo también obtuvo los grados de Maestría en Ciencias, con especialidad en Investigación de Operaciones, y en Administración de Empresas en la Unidad de Posgrado del ITESM, también fue doctorante del programa de Estudios Organizacionales de la UAM-Iztapalapa. Además, hablaba con mucha soltura el inglés y el francés. 

El expediente SNI como parte de una necesaria cultura archivística

Luis Porter

Fuente: fotografías de Luis Porter

La vida académica contemporánea, se ha visto estremecida por lo que po-dríamos llamar la “cultura de la evaluación”. Se han multiplicado las instan-cias que ejercen su particular presión para que convirtamos nuestro trabajo académico, en formas posibles de ser evaluadas. Lo que en este artículo abordaremos surge de este necesario o inevitable sometimiento al que estamos obligados para poder avanzar en nuestras carreras. La reciente elaboración de mi propio expediente a ser considerado este año por el SNI, me dejó una experiencia junto a una serie de reflexiones, alguna de las cuales quiero compartir con los lectores de Laisum, muchos de los cuales no estarán exentos de pasar por situaciones semejantes. El mundo es complejo, los campos del conocimiento también lo son, pero a la postre, los que se presentan como académicos investigadores, intelectuales o científicos, habrán sido ubicados en uno de los tres niveles al que el SNI termina destinándonos. Es cierto, no es la única instancia evaluadora, los artistas, por dar un ejemplo  tendrán que hacer lo mismo en su respectivo sistema. Pero los artistas son unos bohemios, y nosotros, los profesores, en cambio, somos seres racionales, aunque algunos nos ubiquemos en las ciencias blandas o lindemos con la poesía.  En definitiva, la resolución que haga el SNI de la valoración del trabajo que presentemos, definirá el estatus de cada aspirante: su ingreso, permanencia, escalada, mismo que tendrá un efecto definitivo sobre la forma en que este académico o académica es visto por sus colegas, por sus coetáneos, por sus alumnos, su círculo social, lectores, y lo que es peor, o mejor, por él o ella misma. 

Numeralia 2014: temas, problemas y más

Angélica Buendía Espinosa


Hoy iniciamos el año número cinco del Semanario LAISUM, nuestro compendio informativo que cada semana busca comunicar a nuestros lectores la información más relevante de la semana de cada una de las secciones del LAISUM. El Pulso Universitario es una de las bases más importantes para integrar el semanario. La prensa nacional e internacional, es nuestra principal fuente de información y, a partir de nuestro sistema de clasificación y búsqueda, registramos día a día el acontecer más relevante en el quehacer del sistema educativo nacional en general, y de la educación superior, la ciencia y la cultura, en particular. ntre otros medios, las noticias publicadas en el Pulso Universitario provienen de La Jornada, La Crónica de Hoy, El Universal, Milenio Diario, Proceso, Excélsior, en los semanarios Campus Milenio, Observatorio Académico Universitario y U-2000 y de algunos diarios de los estados de la República. También se incluyen comunicados de prensa de la Academia Mexicana de Ciencias, la ANUIES y de agencias gubernamentales como la Presidencia de la República, la SEP, el Conacyt y la Cámara de Diputados. Finalmente, nuestra sección internacional incluye periódicos y semanarios de otros países como El País, Inside Higher Ed, The Chronicle of Higher Education, The Guardian, The New York Times, Times Higher Education y University World News.

Una historia: Y la UADY va?

Tirso Suarez-Nuñez


La democracia es lo que sucede mientras votamos por otras cosas: 
¿Pepsi o Coca? ¿Nike o Adidas? ¿ PC o Apple?

J. Villoro

Por tercera vez en su época moderna dio inicio al proceso de elección de rector de la Uady, por ello quienes abiertamente aspiran al puesto, cuentan con el escenario para  exponer sus planes y propuestas. El proceso se despliega de manera ordenada y aséptica ante una comunidad que escucha sin que le quede claro si su opinión será recogida y traducida en voto por su representante en el Consejo Universitario. Por otra parte, éste ha sido tradicionalmente dominado por el rector influyendo en alguna de sus partes: directivos que él mismo rector nombra, representantes de profesores  y de estudiantes. Por lo anterior, lo que queda después de las presentaciones de los candidatos, es un ambiente de escepticismo entre los profesores y de indiferencia entre los estudiantes, la mayor parte de ellos piensa que no habrá sorpresas, pues la forma de gobierno universitario, establecido en la Ley  Orgánica y en el Estatuto Universitario, se traduce en un pesado mecanismo diseñado para la estabilidad, no para el cambio. Y no es de extrañar, su origen se remonta al tiempo del gobierno salinista-cerverista, cuyo rasgo distintivo era el autoritarismo apenas maquillado; Sin embargo, a la fecha ha quedado claro que lo que se requiere en  la gestión de las organizaciones sociales, sobre todo  en aquellas dedicadas al conocimiento, es una democracia participativa capaz de brindar estructuras horizontales y procesos ágiles que faciliten las actividades del personal capacitado y comprometido con su quehacer, pero es evidente que es lo que se carece en este momento en la Uady, no obstante los cambios registrados en su personal académico.

Novedades Editoriales

The World’s Best Universities: Times Higher Education 2014-2015 results